Oración a Santa Rita por una causa imposible

    Santa Rita fue una mujer que tras padecer sufrimientos y mucho dolor en su vida, encontró la paz al volverse monja. Uno de sus símbolos especiales son las rosas, esto ocurre debido a que en varias ocasiones se manifestaron milagros relacionados con estas hermosas flores. Uno de ellos, tuvo lugar cuando se encontraba cercana la hora de su muerte, era temporada de invierno y pidió a una prima que le visitaba que buscara una rosa en el jardín, como un último deseo. La prima de Santa Rita dudaba realmente poder concederle esto, ya que el crudo frío no permitiría encontrar a aquella preciosa flor, en cambio y para su sorpresa halló una hermosa rosa en botón, y así las causas imposibles son posibles con su santa intercesión.

    Oración a Santa Rita por una causa imposible

    Oh Santa Rita, dulce y adorada Santa Rita, mujer digna y

    entregada a las buenas obras de Dios.

    Santa Rita milagrosa, piadosa que todas las amargas pruebas

    supiste llevar con integridad, que todas las manifestaciones de

    Jesucristo que se dieron en tu cuerpo las mostraste con amor

    y las soportaste como evidencia del sacrificio del Hijo de Dios.

    Santa Rita que obraste milagros y mostraste al mundo cosas

    admirables y que parecían imposibles, vengo a ti, con mi espíritu

    bañado en amor y actitud suplicante para rogarte que manifiestes en mi

    este gran milagro que necesito

    (Espacio para mencionar tu solicitud)

    Para Dios no hay imposibles y para ti que fuiste milagrosa a través de

    los dones que el Padre te otorgó, obra en mi, este milagro que te pido,

    preciosa Santa Rita, ayúdame a salir de este atolladero, ayúdame a restablecer

    la paz en mi vida y a obtener el consuelo de la solución de esta situación.

    Mi alma quebrantada, cansada de tanto dolor acude a ti, buscando el valor que necesito

    para sobrellevar esta dificultad en la que me encuentro.

    Pide a mi Dios por mí, para que recobre las fuerzas y no pierda las esperanzas,

    en que por Su infinita bondad y tu amable intercesión podré

    obtener la satisfacción de mi plegaria.

    Santa Rita, te entrego mi corazón,

    que sea hecha la voluntad de mi Padre.

    Amén.

    Para reflexionar

    Nuestro Padre Celestial, perfecto y omnipotente, tiene las llaves para la solución a los problemas que aquejan a cada uno de sus pequeños hijos. Permanece atento a la evolución de la vida de sus fieles creyentes y espera, respetando la libertad de escoger de cada uno de nosotros, que hagamos lo mejor y escojamos entre lo bueno lo mejor. Si buscamos su consuelo y protección e inclinamos nuestras cabezas en oración, sabrá que hemos escogido hacer lo correcto y estamos a la espera de su bendición para la solución de nuestro problema. Espera y confía, tu petición pronto será atendida.

     

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