Oración a Santa Filomena para peticiones imposibles

    Santa Filomena, fue una preciosa jovencita que entregó su vida por mantenerse firme y fiel a su promesa de consagrarse a la obra del Señor Jesucristo. Después de su martirio la fe de los creyentes creció más y más puesto que quienes pedían en su nombre por la intervención divina, en respuesta a sus oraciones, recibían el milagro de sanación o la solución a las causas por las cuales suplicaban.

    Oración a Santa Filomena para peticiones imposibles

    Pequeña y dulce Filomena, haces milagros a quien con mucha

    fe pide por tu ayuda.

    Preciosa Filomena que tuviste una vida tan corta, pero de consagración

    al Señor Jesucristo y has obtenido el galardón de ser milagrosa

    e interceder por los fieles creyentes que se encuentran desesperados.

    Quiero implorarte de rodillas, con mi corazón hecho trizas

    que puedas ayudarme en esta situación tan difícil en la que me encuentro,

    que puedas mirarme con misericordia y te apiades de mi sufrimiento,

    dulce Filomena, princesa adorada, no hay manera ni solución

    aparente que llegue a mi mente para este momento de tanto dolor.

    Ayúdame a ser paciente, a entregarme en oración y adoración a Dios como

    tú lo hiciste, para soportar esta dura prueba, encontrarle sentido

    a esto que vivo y obtener una gran recompensa porque

    aún cuando se puso más cuesta arriba la senda, me ayudaste a seguir mi camino,

    de la forma correcta y atendiendo los preceptos del Salvador.

    Grande es la misericordia de Dios el Padre y de su Hijo Jesucristo,

    sé que lo que para mí parece imposible, para mi Dios y su Hijo

    son simples pasos que debo dar para alcanzar una meta mayor.

    Ayúdame Santa Filomena a ver la grandeza en estos sufrimientos, a

    entender que luego de este trance todo será mejor y mejor.

    Te pido esto con absoluta confianza en que me ayudarás

    a resolver esta causa y obtendré la victoria sobre mis enemigos,

    Santa Filomena, todo esto te pido en el nombre de Jesús.

    Amén.

    Para reflexionar

    Para Dios no hay imposibles, según sea el caso y mientras que no sea el momento de partir de la persona enferma, entonces, todo lo que pidamos en su favor al Padre, es posible que sea concedido. Pedir con fe, mostrar una actitud paciente y esforzarse por satisfacer las necesidades físicas y espirituales de la persona convaleciente son buenas acciones que contribuyen a su bienestar. De igual manera si pides por algún asunto personal, Dios te acompañará y el Espíritu Santo te guiará para que obtengas la solución que esperas a tu problema.

     

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