Oración a San Cipriano para alejar enemigos

    San Cipriano fue un personaje histórico que desafió a los romanos y defendió el cristianismo, murió promulgando los preceptos de Dios y durante su vida debatió y procuró sostener los derechos de los fieles creyentes en el mundo. Fue obispo de gran verbo, también defendió a los cristianos dentro de la misma religión, cuando perseguidos y con temor tuvieron que rechazar su fe y luego al querer regresar a los brazos del cristianismo no se les permitía.

    Oración a San Cipriano para alejar enemigos

    San Cipriano, milagroso y piadoso San Cipriano,

    has servido a la causa de las personas que piden justamente

    tu bendición.

    San Cipriano en el corazón de todos los que en ti confiamos, está

    sembrada la semilla de tu ejemplo de hombre de Dios,

    valiente y bondadoso, por eso sé que si pido a ti por tu intercesión en

    esta situación no podrás defraudarme.

    San Cipriano bendito, he tenido como tú que enfrentar a mis

    enemigos, que sin motivo han buscado el mal para mí y

    los míos, por lo que conoces el sentimiento de dolor y amargura

    que me pesa y me agobia.

    Pido ante ti, San Cipriano que las personas que buscan atacarme,

    pasen de mí, que no haya razón en ellos para buscarme,

    que no quieran saber de mis pasos, ni determinar en la historia de mi

    vida, que sus ojos pasen de largo y no puedan fijarse en mí.

    Que se olviden siquiera que existo para que así, tampoco

    se cree en mí la intención de perder mis energías en pensar en esas

    personas.

    Sé que lo correcto es amar a mis hermanos, a mis semejantes,

    pero también es cierto que si yo no les agrado, nada les obliga a amarme,

    por lo que te pido, retíralos de mi camino o retírame del suyo, que no coincidamos

    ni en la calle ni en diligencia alguna, que no haya motivos ni razones

    para entrar en conflictos innecesarios.

    Permíteme recobrar la paz, al saber que esas personas no

    podrán dañarme porque me encuentro bajo tu protección

    y la de mi Santo Padre.

    Amado San Cipriano, confío en tus dones milagrosos

    y que me ayudarás a atravesar este dilema de forma idónea y ejemplar.

    En ti confío y en Nuestro Señor Jesucristo,

    Amén.

    Para reflexionar

    San Cipriano fue un hombre devoto, vivió perseguido por ser cristiano y murió a causa de ello, pero su fe nunca se quebrantó y soportó sus dificultades hasta el final de sus tiempos. Compartió sus riquezas tanto materiales como espirituales y llegó a ser Obispo por elección popular, elegido por ese mismo pueblo que recibió las dádivas de su corazón desapegado de los bienes materiales que poseía. Tus dificultades también pueden ser resueltas bajo la gracia de Dios Todopoderoso, si pides a Él y a sus santos, siempre responderá a tus peticiones.

     

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.