Oración a San Cayetano para conseguir trabajo

    San Cayetano fue una persona que nació en un hogar adinerado y de poder, sin embargo con el transcurrir del tiempo, se desprendió de todo aquello y se dedicó a vivir una vida humilde y de adoración a Dios. Estudió y se preparó, llegó a ser Obispo y fundó un hospital para atender enfermos incurables, también creó un fondo de ayuda para luchar contra los usureros, que se aprovechaban del desespero de los necesitados que les pedían prestado, más tarde este fondo se convertiría en el Banco de Nápoles. En fin, toda su vida se destacó por hacer el bien, sin esperar recibir nada a cambio.

    Oración a San Cayetano para conseguir trabajo

    Milagroso San Cayetano, patrón del trabajo y del pan,

    te entregaste plenamente a la causa del Señor, alcanzando a realizar

    grandes obras bajo el ministerio de Dios.

    Fuiste austero contigo, mientras buscabas la providencia para los demás,

    te limitaste a recibir alguna limosna que te ofrecieran

    pero no pedías nada, vivías entregando todo a los más necesitados.

    Atendiste las necesidades físicas y espirituales de tus hermanos

    de la época.

    San Cayetano, milagroso santo, sé que si te pido auxilio

    en este trance, recibiré tu ayuda, guía y protección,

    ya que mi Dios bendito te ha otorgado el poder de asistir a quien

    en ti, busca una solución a sus problemas.

    Requiero de ti, la ayuda y bendición para conseguir

    un trabajo honesto y bien remunerado,

    que pueda atender las necesidades de mis seres más

    amados, que por tu gracia y tu bondad,

    pueda estar yo, a las puertas del lugar adecuado donde soliciten

    a alguien con mi experiencia y también poder ver las

    oportunidades con facilidad.

    Que las puertas de las bendiciones sean abiertas para

    mí y para todos los que como yo buscan un trabajo,

    obtengan pronta respuesta y puedan ser agradecidos

    al recibir tan grande bendición.

    Que Dios el Padre, ampare esta petición ante ti, San Cayetano.

    Amén.

    Para reflexionar

    Parece que mientras más apurados nos encontramos en materia financiera y más complicada se vuelve la situación, nos hacemos menos pacientes y nos olvidamos de agradecer a Dios, en este caso, por haber recibido el don de la vida un día más, ya que, al tener vida, seremos capaces de esforzarnos hasta alcanzar nuestros objetivos. Recordemos que del apuro solo queda el cansancio y que obrar con inteligencia y estrategia nos permitirá resolver cualquier desafío que nos toque enfrentar. Ora con fe, sé agradecido, pronto tu milagro de obtener ese trabajo que tanto necesitas, será manifestado.

     

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *